En el año 2000, durante un concierto de tango de Nina Guevara en Barcelona, una emoción intensa me invadió. Despertó en mí la urgencia de expresarla y de plasmarla.
Al día siguiente, fui a una tienda de bricolaje para comprar mi primer lienzo y mis primeros pinceles.
Comencé con una pintura intuitiva, guiada por las líneas y las formas espontáneas. Al explorar los contrastes entre el negro y el blanco, descubrí una riqueza cromática insospechada. Pintaba de noche, completamente absorbida por el gesto. El pincel arañaba el lienzo, la materia se incrustaba en él.
De regreso en París —en Belleville, para ser precisa— me inicié en el dibujo para servir mi deseo de traducir la tensión del cuerpo. Tras el aprendizaje rítmico de las líneas que se entrelazan, chocan y se responden, quise poner en escena figuras.
En 2010, las siluetas, solas o acompañadas, evolucionan en espacios indefinidos. Buscan un equilibrio, libran un combate interior cuyas reglas solo ellas conocen. Las fuerzas se anulan, los roles se desplazan, se comparten.
En 2019, comienzo una nueva serie: Rostros, Giros, Espejismos. Esta vez busco captar la presencia en la expresión de los rostros. Pinto figuras imaginarias que acaban por parecerse, como si procedieran de una misma línea.
Paralelamente, exploro nuevos materiales y técnicas que desvío según mi propia investigación y lenguaje. Las formas espontáneas de mis inicios se prolongan en las formas imaginarias y se extienden a la escritura. En grabado, continúo la búsqueda de una presencia invisible a través del gofrado (Las Arrugadas), mientras que en fotografía, con Las Aperturas, intento captar la forma y el color de la luz.
Cuando creo, busco hacer visible lo que se escapa: una emoción, una forma, una huella. Mi trabajo explora el riesgo del gesto, la tensión entre el control y la pérdida. Ya se trate de rostros fugaces, de formas trazadas con bolígrafo azul, de palabras acumuladas o de huellas en relieve, intento captar la presencia —orgánica, vegetal o mineral— de un ser vivo en movimiento.
Autodidacta, mi recorrido se inscribe en un aprendizaje continuo, alimentado por los intercambios en talleres colectivos y residencias artísticas. Desarrollé una práctica multidisciplinaria, abierta a la experimentación, donde cada investigación nutre a las demás. Mi taller, situado en París, está abierto a las visitas; expongo en las Puertas Abiertas de Belleville desde 2021.
